El dólar nació en Europa
Austria se ha puesto las pilas para
la Eurocopa y aprovechando los acontecimientos futbolísticos, la
ciudad de Hall, en el Tirol, enseñó el reverso de una moneda gigante
llena de simbolismo: un tálero de plata (foto izquierda). Pesa
exactamente 20,08 kg y mide 36 cm de diámetro.
El tálero era muy común en Europa hace unos 400 años. Su nombre
viene de Joachimsthal (el valle de Joachim), en Bohemia, donde se
acuñó la primera moneda en 1518. Al cruzar el Atlántico, el
thaler alemán conocido también como taler o tolar
se transformó en el dólar que ha conquistado el continente
americano.
Hace
quinientos años, el emperador Maximiliano I se proclamó emperador en
Trento y para darse a conocer mandó fabricar en la Casa de la Moneda
de Hall un tálero propagandístico.
La moneda de plata de esa época elogiaba al soberano como “Rey de
numerosos países de Europa”. En la inscripción aparecía por primera
vez la palabra “Europa”.
La
macro moneda actual
de Hal simboliza la
Europa moderna. En sus hexágonos individuales, que imitan las celdas
de panal de un balón de fútbol, se suceden conocidos personajes
históricos.
Comienza con Martín Lutero que, con la proclamación de sus tesis y
su traducción de la Biblia en el siglo
XVI, simboliza también la transición de la Edad Media a la Edad
Moderna.
Como
representante de la relevancia de la vida cultural europea aparece
la obra ejemplar de Antonio Vivaldi, como uno de los compositores
europeos más importantes del siglo XVII.
Como
representación de los inventos de aquel momento cabe destacar la
construcción de la primera máquina de vapor en el siglo XVIII
llevada a cabo por James Watt.
Entre
las grandes y profundas transformaciones en Europa se cuentan
también los continuos intentos de aplacar los numerosos conflictos
que tenían lugar en el continente para sustituirlos por una política
pacifista Incluso aunque no
se lograra alcanzar este objetivo ni mucho menos, la galardonada con
el Premio Nobel de la Paz, Bertha von Suttner, es uno de los
primeros exponentes de este avance en el siglo XIX.
Sin
embargo, la paz duradera y el progreso económico sólo consiguieron
imponerse en Europa, tras las catástrofes de las dos guerras
mundiales, en la segunda mitad del siglo XX. El
proceso de la unificación europea se presentaba así como uno de los
instrumentos más eficaces para asegurar la paz duradera.
Guardan relación con esto las escenas de la Torre de la Casa de la
Moneda de Hall (foto derecha), que
representa al mismo tiempo tanto el punto de partida como una
perspectiva de futuro.
De ella surgen estrellas, como
símbolo de la conciliación europea, que conectan con el futuro
europeo del siglo XXI.
The dollar was born in Europe