Cuando la magia peligra

Copyright foto : Nelisa
El Mont Saint-Michel y su bahía fueron el primer
lugar y monumento de Francia inscritos en la lista del patrimonio
mundial de la UNESCO en 1979.
Ubicado en el corazón de una bahía inmensa, el Mont Saint-Michel se
enfrenta desde hace siglos a las mareas más importantes de Europa.
Las grandes superficies de arenal y de sedimentos que constituyen un
ecosistema único, ofrecen un paisaje siempre renovado por el pasaje
del mar.
Cada año, sin embargo, los sedimentos procedentes del mar se
acumulan más cerca del Monte. Poco a poco las plantas van formando
prados salados uniéndolo al continente.
Para evitar el enarenamiento y conservar la singularidad marítima de
este lugar excepcional, un macro proyecto de salvamento prevé
construir un embalse diferente y destruir en parte la
rambla-carretera y el aparcamiento actual.
Las obras permitirán que se unan de nuevo el mar y el
río Couesnon y vuelvan a actuar de forma natural aislando el Mont
Saint-Michel.
Un
proyecto ambicioso para salvar la magia de uno de los pilares del
turismo francés cuya abadía cumple 1300 años en el 2008.