En Flandes (Bélgica), se ha puesto en marcha un proyecto para
mejorar el poder de atracción internacional de las ciudades
convirtiendo a los camareros en embajadores turísticos gracias a la
ayuda de un breve período de formación.
En Amberes lo tienen claro. Visto que el personal de hostelería es a
menudo el primer contacto que los visitantes tienen con la ciudad,
consideran importante que los camareros la conozcan bien.
El curso tendrá una duración de un día y consistirá en la
localización de los museos y lugares más importantes para los
turistas.
No se trata de competir con los guías turísticos ni de ser capaz de
dar una disertación sobre la catedral. Sencillamente, se pretende
dar al personal hotelero las herramientas suficientes para que
puedan orientar a los viajeros a encontrar su camino por Amberes.
No cabe decir que la iniciativa ha sido acogida con entusiasmo por
los hosteleros y que agradará a los visitantes.