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Jaque al Viaje

   El síndrome de Stendhal

   

Hace casi dos siglos que Stendhal (un escritor francés del siglo XIX) se fue de viaje a Italia y describió un fenómeno físico sorprendente que tenía implicaciones aterradoras:

                 
¡El arte puede ser perjudicial para la salud!

Difícil de creer, ¿verdad? Sin embargo, parece confirmado que el exceso de belleza es capaz de alterarnos hasta tal punto que puede causar síntomas psicosomáticos tales como elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones.

Caen afectados por la dolencia quienes se exponen a una sobredosis de belleza artística, tipo pinturas, esculturas y obras maestras de todo pelo. Dicen que Florencia es el lugar perfecto para contagiarse y los archivos de la Galleria degli Uffizi describen muchos caso de gente que ha sufrido vértigos y desvanecimientos.

En 1979, la psiquiatra italiana Graziella Magherini observó más de cien casos similares entre los visitantes de Florencia. Ya que Stendhal había sido el primero en detallar la patología en una obra llamada Nápoles y Florencia: Un viaje de Milán a Reggio, tuvo el privilegio de darse su nombre al síndrome.

El término Síndrome de Stendhal se usa actualmente en la prensa turística para definir el goce artístico que produce la acumulación de obras para un alma muy romántica y algo bulímica.

Sin pretender ser aguafiestas, quiero añadir que uno se cansa mucho y se marea fácilmente cuando tiene que quedarse de pie durante un largo rato, mirando hacia arriba con el cuello tenso, para admirar obras expuestas en lugares cerrados y poco ventilados.

Por eso mismo es aconsejable visitar los museos poco a poco y sin agobio. Hay que ser muy novato y aún más ingenuo, por ejemplo, para recorrer todas las salas del Louvre de una vez y pretender disfrutar de la visita al museo parisino.

       De paso, desde esta Web artesanal, aprovechamos la oportunidad para pedir más asientos en las salas de exposición.
 

                                                 Copyright texto y foto: Nelisa